¿Que es la sensualidad?

Se encuentra usted aquí


La sensualidad, lejos de ser un instinto, es algo que se aprende.

Una persona sensual es aquella que provoca atracción o reacción en los sentidos de otra.

Pero, para cautivar a tu pareja no sólo es necesario que sepas utilizar tus sentidos, también debes tener en cuenta otros aspectos de tu persona que conforman el concepto de sensualidad: tu forma de ser, de vestirte, hablar y moverte.

Tu forma de ser denota quién eres realmente y de dónde provienes. Es importante que aprendas a conocerte y logres confianza en ti misma para llegar a ser una persona sensual.

La sensualidad tiene su asiento principal en la energía que emana de la mujer, en sus encantos femeninos, en su mirada, en sus gestos, en su sonrisa, en su forma de conducirse ante los demás, en su manera de caminar, en su estilo de arreglarse, y en su forma de modular la voz.

Cuánto usamos las mujeres esa herramienta tan sensual y seductora que enloquece a los hombres y los volvemos irresistibles.

Aprende primero a conocer y manejar tu potencial de sensualidad!… Si eres capaz de descubrir tu propio arsenal de armas seductoras, habrás ganado terreno en el estímulo de provocar sensaciones y deleites íntimos ante quien tú quieras enfocar, y hasta con quien ni siquiera te lo propongas, ya que las personas perceptivas lo respirarán inmediatamente.

Obviamente la sensualidad es hermanita de la sexualidad, a diferencia de que el sexo sin sensibilidad, no es amor, sino deseo, lujuria, lascivia, pasiones o inclinaciones puramente carnales, que nada tienen que ver con el amor sensitivo y altamente reflejado con suprema ternura, respeto y devoción en la pareja que realmente se ama con infinita sensibilidad y adoración.

“La sexualidad pues, sin la sensualidad, significaría muy poco o nada, si se toma en cuenta que, en las relaciones amorosas más gratificantes, suelen ponerse los cinco sentidos.

A través de la vista nos llega la luz que irradia la persona amada, el color de sus ojos, de su pelo, la forma de su cuerpo, la manera de moverse; mediante el sentido de oído percibimos el tono y timbre de voz, sus palabras cariñosas y susurrantes; el olor del cuerpo penetra por medio del nervio olfatorio situado en la nariz; con el sentido del gusto saboreamos la dulzura de un beso y finalmente, gracias a ese extenso órgano del tacto que es la piel, se da rienda suelta a la imaginación.

Y apoyando ésta teoría, vemos que también una mujer puede ser muy sensual y poco sexual o viceversa: Muy sexual y poco sensual, dependiendo de los factores que intervengan en cada caso.

La sensualidad debe estar estrechamente ligada a la sexualidad cuando de vida en pareja se trata. Algunas parejas sienten que la cotidianidad del "matrimonio" mata la magia de las relaciones sexuales, pero los verdaderos culpables de dejar que la chispa se extinga son las personas que llevan esa relación.

 Es posible que se convierta en algo monótono, pero precisamente por eso se debe prestar especial atención a la estimulación de la sensualidad para, a partir de ahí, recuperar la sexualidad. La sensualidad tiende a la innovación, despierta la curiosidad y la imaginación debido a que no es tan limitativa como la sexualidad.

Categorias:

anteriorAdelgazar corriendosiguiente¿Por qué queremos estar solas?