Tratamientos faciales caseros

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Los tratamientos faciales profesionales pueden ser bastante relajadores, pero algo costosos. Existe una manera efectiva, y más barata, de experimentar un facial relajante en casa.

Necesitarás unos cuantos productos:

- Limpiador facial

- Tónico

- Exfoliante facial

- Máscara facial

- Paños

- Toallas suaves

- Un tazón grande o lavamanos

- Toallas faciales resistentes

- Crema para los ojos

1. Limpieza facial

Uno de los primeros pasos para darte un tratamiento facial es limpiar el maquillaje, sucio y aceite de tu cara y cuello. Aplica el limpiador facial con la punta de tus dedos en movimientos suaves y circulares en tu cara y cuello, evita el área delicada debajo de los ojos. Selecciona un limpiador facial de acuerdo con tu tipo de piel. Para remover todas las impurezas, deja el limpiador por al menos 2 minutos. Remuévelo con agua tibia y un paño suave.

2. Exfoliación

La exfoliación remueve las células de la piel muertas; rejuvenece, ilumina y refresca la apariencia de tu piel. Humedece tu cara con agua tibia y aplica el exfoliante facial. Déjalo en tu cara por unos diez minutos y luego remuévelo con un paño mojado en agua tibia.

3. Vaporiza

El vapor abre tus poros, afloja los puntos negros y blancos, libera toxinas y prepara tu cara para los siguientes pasos. Usa un recipiente grande o el lavamanos y llénalo con agua hirviendo. Si usas un recipiente, coloca una toalla debajo para atrapar la evaporación y condensación. Después de llenarlo, coloca una toalla sobre tu cabeza e inclínate sobre éste. Ten cuidado de no acercarte mucho al vapor para evitar quemaduras. Mantente en esta posición por al menos 5 minutos pero no más de 10. Una vez pasado este tiempo, puedes usar tus dedos y pañuelos de papel para apretar con suavidad los puntos negros.

4. Mascara

Selecciona una máscara facial que esté formulada para tu tipo de piel. Aplícala a tu cara, evitando el área bajo los ojos, siguiendo las instrucciones del producto que seleccionaste. Después de que esté seco y se sienta estirado, remuévelo con agua tibia.

5. Lavar

Luego de todo este trabajo es importante cerrar los poros para prevenir que la suciedad vuelva a entrar. Échate agua fría en la cara, enfocándote en las áreas donde tus poros son más grandes. Seca tu rostro cuidadosamente con una toalla suave.

6. Tonificar

Para remover el exceso de aceite y balancear el pH, aplica un tonificante especialmente formulado para tu tipo de piel. Luego de este paso, permite a tu piel respirar por un minuto o dos antes de hidratar.

7. Crema para los ojos

Aplica suavemente crema o gel para los ojos en la zona debajo de los mismos y el área que los rodea. Usa el dedo anular de cada mano, siendo cuidadosa para que la crema no entre en los ojos.

8. Hidratar

Selecciona una crema hidratante especialmente formulada para tu tipo de piel. Aplícala en tu cara y cuello, masajeando suavemente hacia arriba y evitando el área bajo los ojos.

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