Iniciación al Reiki

Se encuentra usted aquí


Un momento muy especial en nuestro aprendizaje es la iniciación, cuando se activa el canal de energía Reiki permitiéndonos acceder a la energía curativa a voluntad.

Durante las sesiones iniciales de Reiki el principiante nota una sensación sutil y calmada de paz y amor. Siente el flujo de la energía por todo su cuerpo y especialmente en sus manos. El Reiki es una técnica que se activa después de la iniciación que permite establecer un estado de comunión con el universo.

Entramos sin esfuerzo en una dimensión más sutil de la existencia, invocando la fuerza vital, la luz y el amor para optar por ser un canal de sanación del cuerpo y la mente. Al invocar la fuerza del Reiki nos convertimos en canales de transmisión, sin ambición personal, ni siquiera de curar, por cuanto es esta fuerza la que sana y no el sanador.

Este canal sigue amplificándose cuanto más se utilice, tanto como para la curación consciente de uno mismo como para la de los demás, y ya no se pierde nunca, sino que se mantiene toda la vida. Cuando el Reiki fluye, la energía penetra en el organismo del receptor sin ninguna intervención del sanador, dondequiera que se coloquen las manos y se dirige inteligentemente donde más se necesita en la cantidad y duración adecuadas.

Lo que redescubre en realidad el iniciado en Reiki es su capacidad olvidada de ser un canal consciente y totalmente receptivo, aprendiendo en el proceso el arte de permanecer en silencio, haciendo sin hacer.

Etiquetas:

anteriorSanación Pranica y ReikisiguienteSignificado del Yin y Yang